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sábado, 14 de agosto de 2010

SACUDIÉNDOSE LAS PULGAS


Las recientes noticias sobre los eventos climáticos que ocurren alrededor del mundo son francamente alarmantes. En México varios estados han sido arrasados por torrenciales aguaceros y violentas inundaciones, hace poco ha sucedido lo mismo (de igual manera catastrófica) en China y Pakistán.

En Rusia increíblemente el clima esta terriblemente caliente, al punto que el tremendo calor se ha cobrado la vida de varias personas, y se han presentado varios incendios forestales que se salieron de madre debido a la poca diligente acción del gobierno (parece que los gobiernos actúan con la misma velocidad aquí, en Rusia o en Indonesia, dicha velocidad es lento, muy lento y para atrás, las famosas velocidades del burro).

También hace poco hizo noticia el desprendimiento de una gran porción de un glaciar en Groenlandia (a propósito, ¿Cuál es el gentilicio de las personas oriundas de Groenlandia? ¿Groenleños, Groenlandeses, Groenlandanos, Groenlandinos?). Que se desprendan los glaciares por sí solo no es un hecho extraordinario. El problema es que se desprenden con mas frecuencia, porciones cada vez mas grandes, el que nos ocupa posee cuatro veces el área de la isla de Manhattan (¿eso cuántas Bucaramangas será?).

También en épocas recientes y a pesar del gran avance en conocimientos médicos, se han producido varias epidemias mas o menos preocupantes (depende de a que país y a quienes le de la enfermedad) como fueron el botulismo, la influenza humana A [H3N2], o el SARS. También se han producido pandemias (que básicamente es una epidemia ni la hijuemadre de grande y peligrosa) más o menos conocidas por el gran público, como fueron la nefasta gripe española, el cólera, o la gripe A[H1N1], la mismísima gripa porcina (de paso los pobres marranitos fueron vilipendiados y masacrados en masa inmisericordemente… sin tener velas en el entierro. ¡que desperdicio de chicharrón!)

Incluso algunos teóricos conspiracionistas incluyen el SIDA como una epidemia originada y diseñada con varios propósitos; disminución de la población mundial, arma biológica, castigo divino o respuesta natural de la tierra ante la acción irracional del hombre. Incluso algunos fundamentalistas dicen dizque Dios hizo el SIDA por tanto gay en el mundo. El problema es que el SIDA le da tanto a homosexuales como a heterosexuales, incluso estos últimos son más propensos puesto que la población gay aprendió a estar muy atenta ante la amenaza de contagio.

Otros muchos mas racionales y menos intolerantes creen en la hipótesis Gaia. Muy básicamente la hipótesis Gaia menciona que todo lo que hagamos al planeta tierra nos lo hacemos a nosotros mismos, dañando el delicado equilibrio en el cual es posible el inalienable derecho a existir de todas las especies. Pero nosotros como buenos seres humanos jodimos el planeta y ahora nos toca ver las consecuencias.

Yo me adhiero a la hipótesis Gaia; pero yo la llamo coloquialmente la teoría del perro con pulgas, y la expreso de la siguiente manera:

El perro =
el planeta.
Las pulgas =
nosotros.
Huracanes, terremotos, climas desastrosos, inundaciones, sequías, epidemias, maremotos, hambrunas, realty shows =
el perro se sacude las pulgas.

La comunidad científica internacional (la inquisición del siglo XXI) no acepta la hipótesis Gaia, (ni mucho menos aceptará mi versión perruna) pero usted amigo(a) lector(a), que esta con una virosis ni la macha debido a los cambios de temperatura, cansado(a) de la formula: llovedera-dejé la sombrilla en la casa-llueve con sol-me lavé-llovedera-me lavé otra vez –sale el sol-llevó la sombrilla cuando ya para qué, etc; seguramente me dará la razón (por estas y por otras muchas causas) de que el planeta esta muy mal.

Si yo fuera el planeta también me sacudiría las pulgas. Estos bichitos chupasangre arruinaron al perro, sin percatarse de que como el chiste, no hay otro perro a donde mudarse.

Si me quieren llamar paranoico, alarmista o catastrofista, no me importa en lo más mínimo; yo también contribuyo a mandar al carajo al planeta cada vez que uso agua en exceso, derrocho electricidad, no reciclo o simplemente arrojo un papel al piso. Hoy intento ser un hombre responsable… ¿y usted?

PD: en estos días en las noticias internacionales se ha hecho eco de la nueva “superbacteria” que aguanta cualquier antibiótico que se le atraviese.
¿Otra sacudida del perro quizás?

viernes, 13 de agosto de 2010

LA HABITACIÓN DE LA HORMONA


Los seres humanos somos seres extremadamente diversos, complejos y raros.


Algunos son genuinamente raros, para bien o para mal de los demás (algunos psicópatas son tipos que pasan por normales, pero en realidad están más chalados que cierto presidente del vecindario), otros simplemente quieren pasar por raros, debido a muchas causas (la mamá no les presto atención, el papá nunca les compró el juguete que querían, o simplemente ven demasiada televisión), unas mas profundas y problemáticas que otras, ahí están los memos (esteee, digo, emos), los dark, los punketos, los metaleros, los vallenateros, los góticos, los uribistas, etc.


Como les decía anteriormente, muchas son las causas que podemos atribuir a que una persona sea más rara, extraña o compleja que otra. Pero sin duda existe una categoría de persona que merece un solio aparte en cuanto a complejidad: la mujer.


Pues sí, las mujeres, y no me refiero a cuando son niñas y normalmente le dan en la jeta a los amiguitos en primaria (porque crecen mas rápido), sino cuando ya han hecho la transición como dice la celebre canción de fiestas de quince: “de niña a mujer”.


Entendámonos, no es que la complejidad de la mujer sea mala, lejos de mí semejante afirmación, el problema es que suele afectar tanto a ellas mismas como a las personas que las queremos. Citemos algunos ejemplos:


A. cuando le preguntan a uno, ¿Qué te pasa? Y uno dice “nada”, y entonces vuelven a preguntar ¿Qué te pasa? Y uno vuelve a contestar “nada”, y así sucesivamente hasta que a ella se le salta la piedra porque a uno no le pasa nada (excepto en la mente de ella). Por extensión a uno también se le sale la piedra.


B. cuando tienen un antojo de un helado, y uno ya esta en la puerta de la venta de heladitos, pensando cual se va a comprar, ella le dice a uno que mejor un tinto, y uno esta pensando si cargado o no y cuando ya el aroma a café esta en el aire, ella se decide por una hamburguesa, y luego cuando uno esta considerando si con todo o sin cebolla (por aquello de los besos), ella cambia de parecer y prefiere mejor una cervecita, y cuando uno ya mamado, de verdad quiere zamparse una cerveza, ella prefiere… ¡un helado! Y entonces uno se pone serio y ella pregunta: ¿Qué te pasa? y al final a ambos se les sale la piedra.

Este punto aplica no solo a productos comestibles, sino a ropa, zapatos, etc., etc.


C. a veces a ellas se les sale la piedra solitas, se ponen a llorar, se deprimen, lo regañan a uno sin motivo justificado, comen mucho y luego lo culpan a uno, o pelean de chévere con la mejor amiga… y luego lo culpan a uno. Llueve… y lo culpan a uno. etc.


Yo le he preguntado a mi amada novia sobre los motivos por los cuales una mujer pelea solita con ella misma, o con quien este a digamos... al alcance, es decir, todo en el radio de acción de sus piernas y sus brazos. Y ella muy sabiamente me ha dicho que eso es parte de ser mujer. A veces son las hormonas, a veces es la biología, a veces es la natural sensibilidad femenina, muchas veces somos nosotros, etc.


Yo propongo que para esos momentos de euforia excesiva, aflicción desesperada o fastidio constante, debería crearse el cuarto de la hormona (a semejanza del cuarto del pánico).


Dicha habitación de seguridad debería ser lo suficientemente sólida y resistente, y a la vez confortable y cómoda, como para que la mujer pueda superar sin ningún problema esos momentos en los cuales no se aguanta ni ella misma, y hace cosas de las cuales se arrepiente después. O llegado el caso meta ahí al causante de todas sus desdichas para descansar de él aunque sea por un tiempo.


En fin, si los hombres no fuéramos tan particularmente jodidos, las mujeres seguramente no serian tan complejas, tal vez es un mecanismo de protección natural, dado por evolución debido a la constante compañía masculina por milenios y milenios.


Tal vez nosotros involucionemos en mandriles obesos y calvos de traseros multicolores, y ellas evolucionen en bellos extraterrestres etéreos que se lanzaran a conquistar el universo (hum…aunque el monstruo de Alien es un extraterrestre…), ya veremos.


PD: el filosofo criollo Alfredo Gutiérrez, en uno de sus máximos aforismos folclóricos, declara: “mujer que no joda es macho”. (sin comentarios)

sábado, 7 de agosto de 2010

EL EPÍTETO DEL POLITICO


Revisemos algunos conceptos extraídos de la Wiki (de paso gracias a Dios por la Wikipedia):

La voz española Doctor se utiliza para denominar a aquellas personas que han completado estudios de doctorado en un establecimiento autorizado para conferir tal grado (como una universidad, así sea de garaje). Es decir se aplica a aquellas personas que tienen (o dicen tener) un papelito (llamémoslo diploma para no complicarnos) que normalmente no es fácil de obtener y que los acredita como doctores (por su nivel de sapiencia por supuesto) en algún tema, asunto, y/o área del conocimiento, etc.

Hay tres tipos de doctorado:
  • Doctorado en investigación (Ph.D del latín Philosophiæ Doctor , tambien D. Phil de Doctor Philosophiæ)
  • Doctorado profesional
  • Doctorado Honoris Causa.
Hasta ahí vamos bien.

A su vez, el término doctor es utilizado con frecuencia en los países hispanohablantes para referirse a profesionales del área de la salud (excepto enfermería), aun cuando no sean titulares formales de este grado. Osease que estamos hablando del popularmente conocido médico, galeno o matasanos.


Hasta aquí también, parafraseando al pibe: “todo bien”.

Además, existe el Doctor de la Iglesia, que es el título que la iglesia católica (el Papa o un Concilio Ecuménico) otorga oficialmente a ciertos santos para reconocerlos como eminentes maestros de la fe para los fieles de todos los tiempos.
O sea primero toca ser santo (ojo no SANTOS) para aspirar al titulo de doctor de la iglesia.

¿Estamos?


Ahora bien, aquí es donde comienzo a tener problemas… veamos:


¿Usted sabe de algún funcionario cualquiera de cualesquiera dependencia oficial, que tenga estudios (probados y aprobados) en un doctorado?

¿Es capaz de distinguir claramente cual polítiquero (o político) es profesional certificado del área de salud? (porque en este caso el mote de dotor estaría justificado…aunque fuera de contexto)

¿Conoce usted algún político merecida y fehacientemente santo? (no SANTOS) (lo cual sería un signo clarísimo del fin de los tiempos)

Entonces, ¿porqué carajos a cualquier pelagato que se desempeña en un cargo publico y/o oficial toca soltarle el remoquete de DOTOR? (sí, así, sin la C)


Porque en nuestro país todos son dotores, del portero (del edificio oficial) para arriba. Incluso un pinche servidor público, como el tipo que le toma a uno el recibo de algún servicio público, aspira en sus sueños mas hermosos que uno le diga: “dotor, no me corte el agua” (o la luz , o el gas o lo que sea).

Sinceramente creo que la jodida dotoritis es un síntoma muy claro de las supervivencia de relaciones serviles de épocas anteriores. Como ya no pueden ser condes, virreyes o barones, (ya quisieran) las clases “dirigentes” se autoadjudicaron (entre ellos y para ellos) el noble titulo de DOTOR.

Y mas guev… nosotros los ciudadanos de a pie, que les andamos diciendo y repitiendo el “titulo” que ellos mismo se pusieron, nada mas arrastrándoles el ala y lambiéndoles el (bueno ya saben), porque no nos engañemos, así funciona el hediondo lodazal político nacional; y lamentablemente puede que a uno no le hagan el tramite porque simplemente no denominó dotor al dotor de turno.

En fin, yo solo le digo doctor al vecino que es médico, y al odontólogo (con tal de que no sacie sus delirio sádicos en mis muelitas, le digo como quiera).

Hoy en la posesión (¿será que se le metió algún espíritu?) del presidente, al nombrar a todos los altos funcionarios nacionales presentes, se les antepuso el mote requerido: dotor. A ninguno de los políticos extranjeros se les antepuso tan ridículo alias (menos mal, sino fijo todos retiran a sus diplomáticos por tan enorme agravio). Ven que ese mote infame es solo de colombianos y para colombianos. Que desgracia.


PD: a propósito de la posesión del presidente, me acordé de las aborrecidas izadas de bandera en el colegio, la diferencia es que esta fue mucho más larga y aburridora, y que al final premiaron a los adormecidos asistentes con un happy hour, esteee, digo, con un coctelito.


Y con tanto dotor no parecia una posesión presidencial, sino un congreso médico.

martes, 3 de agosto de 2010

RECORDANDO A LAURA


Bueno, si Robi Draco Rosa recordaba a Penélope (y es que una mujer con ese nombre de por si es fácil de recordar), ahora se me ocurre recordar a esa gran adalid de la cultura televisiva peruana, y luego (gracias a la perubolica), latinoamericana. Me refiero a la insigne estrella televisiva Laura Bozzo (mas conocida como “señorita Laura”) y a su trascendental talk show (patrimonio cultural inmaterial de la Humanidad).


Dicha tele deidad inca, de rubios cabellos y amplia sonrisa (últimamente más amplia debido a los muy evidentes estiramientos faciales o lifting), hechizó a medio continente con su melódica voz (me gustan los sonidos guturales y qué), su escultural figura (me deleita el arte abstracto ¿y?) y sus sabias sentencias y soluciones (mismo rey Salomón).


Además es legendaria su generosidad y preocupación por los pobres de su país, al regalar carritos sandwicheros a mansalva sin restricción alguna (no requerían licencia de conducción). Dicen los entendidos en la materia que buscaba establecer una verdadera economía nacional del carrito sandwichero, basando su estrategia en promover el consumo en masa del sándwich chorillano y su primo mas refinado, el pisco sándwich.


Los teóricos de la conspiración afirman que su plan de incentivos pro sándwich hizo temblar los índices Dow Jones, el NASDAQ y la bolsa de valores de New York. Se dice que Wall Street y McDonald´s urdieron un diabólico plan para evitar que el mercado de hamburguesas mundial colapsara debido al ascenso meteórico del Laura´s Sándwich Car® (marca registrada). Y que el Pentágono estudió la posible amenaza terrorista representada en carritos sandwicheros bomba.


Dicen que Don Francisco en persona sacaba las muelas a las personas que se presentaban en su show, como reprimenda por no haber ido a Sábado Gigante.

Otros afirman que incluso Opra quiso copiar su exitoso modelo televisivo, proyectando además un parque temático social de diversión, el utópico Polladaland.


Como no recordar los personajes variopintos, las frases características (“¡que pase la amante!”), el publico eufórico, violento y mal hablado (como el de cualquier estadio colombiano), y el sello personal de Laura: los puños, agarres y volteretas (muy mal escenificados por cierto) de los protagonistas de su show (eso sí, sin distinción de sexo, edad o número de dientes), que después de la pelotera, se levantaban cag… de risa.


Tampoco se olvidan los temas del show, que bajo el pretexto de la problemática social, servían de trampolín a lo patético y desagradable (en un programa por plata una vieja le lamió el sobaco a un tipo… lo malo es que en ese entonces el programa lo pasaban a la hora del almuerzo).


En fin… en verdad hace más de una década el programa era una bomba, y su estilo de violencia presentadora-invitado-invitado-publico (no necesariamente en ese orden, recuérdese que el orden de los factores no altera el producto) hizo escuela en muchos, muchísimos remedos de su programa (ella estuvo antes que los ridículos reality shows, por lo tanto la Historia la recordara como La Precursora) que florecieron a lo largo y ancho de Iberoamérica. Pero ninguno logró la fuerza (casi literalmente) y el éxito que el programa de Laura consiguió.


Ya en serio, si usted vio Laura, seguro por culpa de su mama, o de una hermana, o de la empleada, pero nunca por su propia voluntad y morbo (¡si, como no!), entonces estará de acuerdo conmigo en que el carro sandwichero, la pollada y el “señora Laura” pasaron a formar parte del léxico popular sudamericano, y que la misma Laura es un icono (a nuestro pesar), de la idiosincrasia latinoamericana.

Ahora sí: ¡que pase su comentario!...


Nota del posteador: lo último que supe es que la incombustible Laura tenía su programa en Telemundo (vaya coincidencia, se juntan el hambre y las ganas de comer), y hace poco fue cancelado… pero este fin de semana canaliando la ví en Tv Azteca…


Por su dificultad para erradicarla de la tv deberían llamarla Lauraneitor.


PD: según la Wiki, el nombre Laura tiene un origen latino: laurus (laurel), que significa victoriosa (coronada o coronado con hojas de laurel) pues en la Grecia antigua a la gente honorablemente victoriosa se le coronaba con una corona de laureles, los romanos llamaron laurea a dicha corona.

martes, 27 de julio de 2010

El SECRETO DE LA MANGA SISA


Antes fue la fobia, hoy es la repugnancia.

Vivo en una ciudad calurosa (como casi todas en el mundo gracias al efecto invernadero), superpoblada (que en vez de crecer se desparrama), con vías muy deterioradas y tráfico fuera de control (¡viva mi tierra carajo!).

Las características anteriormente descritas hacen que pase mucha parte de mi vida, metido, embutido o comprimido dentro del transporte público urbano (léase bus, buseta o la celebérrima busetica), tema ya expuesto en un post anterior. Sin embargo a veces ocurren eventos que complican más la cosa (y no me refiero al cosquilleo, a la sacada de la cartera o celular, al froteurista de turno o al simple y popular atraco) y que motivan post como este. Es el caso del secreto de la manga sisa.

Imagine que usted viaja tranquila y placidamente en el bus (incluso algunos duermen, con la cabeza balanceándosele como muñeco de taxi), y como es natural, los puestos se han ocupado y ahora por el pasillo viaja gente de pie, sosteniéndose de las barandas superiores, ¿listo? Ahora imagine que se sube una mujer (omitamos si es bonita o fea, gorda o flaca, en realidad, eso lo dejo a su imaginación) y que nuestra protagonista usa una camisa, camiseta, blusa, body, esqueleto, lo que sea, manga sisa, y que ahora la joven en cuestión se acerca a usted, y como no hay puesto disponible (y usted no le va a dar el suyo por la herida de Vietnam, o por la hernia, o por el disco desviado, o por cualquier otra excusa descabellada), ella se sitúa cerca de usted, de pie, y lógicamente para aguantar las “delicadas” maniobras del señor conductor, la fémina debe sostenerse de alguna parte, y entonces pueden pasar dos cosas:

A. Se sostiene de las barras verticales (en buses como el transmilleno o el metro chanda) o de los aritos en los extremos de los asientos, y por tanto no levanta los brazos (y por ende usted llega feliz a su destino).
B. Se sujeta de las barras del techo del bus y en consecuencia levanta los brazos, y ¡oh sorpresa!, el secreto de la manga sisa se revela.

¿Cuál secreto? El horroroso vello axilar, más conocido en estos lares como el famosísimo sobaco peluo.

Pues sí, es una de las cosas que me produce mas aversión, me desagrada en grado sumo, tanto en hombres como en mujeres, especialmente en estas últimas, ya que es horripilantemente antiestético (estoy seguro que no combina con ningún vestido), además da una imagen de descuido y suciedad (además si los pelos van llenos de rastros de desodorante…brrrr, ya me dieron escalofríos), en esos casos me siento como estar viendo a la mujer barbuda del circo.

Lamentablemente (para este caso) tengo una agudeza visual excelente, y he visto toda una colección de axilas femeninas mal depiladas, brotadas, irritadas, sudadas (léase chorriadas) o simplemente extremadamente peludas, como si Rasputín hubiese reencarnado en forma de axila, de cientos de axilas.

Hace algunos años se pusieron de modas las camisetas manga sisa para hombre, y ahí si sufrí. Parecía que a todo el mundo le interesaba mostrar orgulloso su frondosidad axilar, exhibiendo los pelos del sobaco a los cuatro vientos… cual melenitas húmedas ondeando al viento…brrr y blurgh (onomatopeyas de escalofrío y náusea esta vez).

En fin, si usted mi querido lector, sea del genero que sea, piensa usar una prenda manga sisa, por favor piense en los demás (en el pobre tipo(a) que a va estar junto o debajo suyo cuando levante el brazo), piense en su imagen, en su autoestima, en la susceptibilidad de sus semejantes, piense en toda la Humanidad, y por favor revise el estado de su axila antes de salir de casa (y de paso los efectos de su desodorante).

En la imagen del post he puesto casos celebres de esa extraña enfermedad que ha llegado incluso a Hollywood, conocida con el nombre científico de: vellus sobaccus rebeldus. Haga clic sobre la imagen para verla mejor.

PD: Deberían declarar a la axila peluda crimen de lesa humanidad (o por lo menos imponer multas por contaminación visual).

jueves, 22 de julio de 2010

LA TRAMPA DE LO "LIGHT"


Al llegar a la mediana edad, a mucha gente le comienzan a crecer cosas que antes parecía que no estaban ahí, y jocosamente, como para no tomar en serio la cosa, a estas nuevas elongaciones del cuerpo se les asignan nombres ocurrentes, tales como el mondongo (sutil referencia culinaria a la vulgar tripa), el banano, la llanta, las pistoleras, el conejo, y un muy largo etc.


Normalmente somos pocos los que nos alegramos de estas nuevas “adquisiciones”, porque toda la vida hemos parecido una camiseta mojada colgada en un gancho de ropa, y siempre hemos soñado con que el cinturón no parezca una faja, las camisas no nos queden como el cuerpo de una cometa, y nuestros cachetes (los de la cara) no parezcan los de una estrella de Hollywood con exceso de lifting.


Muchos sin embargo, se horrorizan ante la inevitable aparición de unos kilitos de mas, y apenas lo descubren, inmediatamente culpan al pobre mecanismo de peso (sea balanza, peso o bascula) de funcionar mal, ser mentiroso y atreverse a acabar con su adorada línea (la verdad algunos solo pierden el punto, porque la línea jamás la han tenido).


Este comportamiento culpa–pesos y balanzas, suele aparecer en los siguientes meses de diciembre, o en los meses de vacaciones, o cuando algunas están preocupadas, o cuando la novia de uno trabaja en un restaurante, o cuando el novio le encanta cocinar, o por sedentarismo, o por trabajar muy cerca de la maquina que expende los dulces en la empresa.


Es aquí cuando se incrementan las consultas en google con la palabra que creemos (vaya ilusos) nos va a sacar del problema: DIETA.


O los mas perezosos, que creen que la dieta es una operación muy riesgosa, optan por la segunda opción, la mas chévere, la de moda, la que sale en los comerciales donde gente anoréxica promociona bebidas y comidas para (¡ábrase visto!) bajar de peso; y buscan en la red: PRODUCTOS LIGHT.


Y existen no los ilusos o los perezosos, sino los imbéciles, que creen que a punta de untarse cremita de las aguas del mar muerto (sabrá Dios de cual cloaca sacaran esa joda), locioncita de algas macrobióticas (que le aseguro no son del mar muerto) y gelcitas reductorcitas (que lo único que adelgazan es el bolsillo), van a resolver su problema de crecimiento abrupto y dramático de buche, panza y/o barriga.


Además existen los tratamientos con fajas y rollos plásticos, que dizque envolviéndose uno el mondonguero como un tamal, al ratico pierde no se cuantos kilos, o los electrodos y los aparatos de masajes, que Dios quiera tengan garantía de fabrica, y este protegidos ante descargas eléctricas, porque si una cosa de esas le llega a electrocutar a uno el ombligo….


¿Usted de verdad cree que las viejas que anuncian todos esos productos, no tienen más cirugías y liposucciones que Cher, Madonna y Marbell juntas? (¡huy!, ahí sí me pasé, poniendo al lado de Madonna y Cher, a Marbell. Pido excusas)


En fin, si usted es maniática (co) de las dietas, la coca-cola Light, la mantequilla cero calorías o la oblea baja en carbohidratos, mejor vaya entendiendo que la única manera de bajar de peso es comiendo menos (o mas saludable), y por sobre todas las cosas, HACIENDO EJERCICIO.


En vez de buscar en la red si ya existe la Lechon Diet, o el Sausage Zero (toca ponerlos en ingles para que suenen más convincentes, más técnicos, más ¡wow! en fin, vainas del merchandising y la globalización), mejor levántese, y vaya dése una vueltica por la sala (por la cocina no), por el conjunto o por el barrio, tome mas agua y sacúdase de la cabeza el concepto de que el ideal de belleza es la famélica mona tetona alta de extremidades como palillos, o el tipo de pecho tornasolado y mandíbula como el titanic (mismo Johnny Bravo). ¡Carajo quiérase mas, piense en su salud, y por favor… deje de ver Guardianes de la Bahía!


PD: Hace poco leía que Megan Fox dizque esta tan buena, entre otras cosas, porque hace una dieta de vinagre… ¿se imaginan como será el aliento de la niña?

miércoles, 21 de julio de 2010

SOBRE PIERNAS, CRUZADAS Y ESTRUJADAS


Un post corto para un tema estrecho.

Era una tarde calurosa y monótona, como todas las demás, en la universidad, para colmo de la modorra que dominaba mis parpados, en la clase en la que me encontraba ese día tocaban exposiciones…y definitivamente si uno no aprendió hacer una exposición en prekinder, ya no aprendió a hacerlo nunca.

Y mientras se sucedían uno tras otro los discursos confusos de mis compañeros, ocurrió algo que me sacó de mi fase de pre-sueño. Uno de los expositores de turno, muy tieso y muy majo él, acomodó un pupitre frente a las hileras de sillas de los demás compañeros, se sentó como ejecutivo en oficina presidencial, y…cruzo las piernas…pero no como suele hacer uno, es decir formando un ángulo recto sobre la rodilla, sino como Viena Ruiz, todas juntitas y medio entrelazadas…
Y yo me pregunté entonces, y todavía lo hago ahora, ¿será que no le molestaba estrangular las joyas de la familia? ¿Acaso tenia mi compañero complejo de presentadora de tv? ¿Podría el Tino Asprilla sentarse así?

Otro día, en otra ocasión, estaba conversando con una amiga en su casa (la de ella), y mi amiga usaba una falda, no tan corta, no tan larga, yo la definiría como agradable a la vista (poco después confirmaría estas aseveraciones), en un determinado momento, mi joven amiga fue por algo a la cocina, y acto seguido volvió a sentarse frente a mí, e inexplicablemente (supongo), olvidó que usaba falda, y se estuvo un buen rato con sus piernas lo suficientemente alejadas una de la otra, como para que hasta hoy día me sea muy difícil recordar de que hablábamos (así es muy difícil mirar a la gente a los ojos cuando habla).

Otro día en un bus urbano, me senté junto a un tipo, o bueno, medio me senté, porque dicho señor estaba sentado como Pancho Villa sobre su potro, con las piernas abiertas como para ventilárselas, y no me quedo más remedio que dejar mi trasero en precario balance sobre el asiento (tipo media nalga si sentada, media nalga no sentada).

Desde entonces he visto mas tipos cruzando las piernas como Viena Ruiz, y menos mujeres sentándose como Don Quijote sobre Rocinante (Panchos Villas con la pelvis dilatada no me he vuelto a encontrar, afortunadamente). El punto del asunto es que muchas veces no somos conscientes de nuestra expresión corporal, o nuestras actitudes, o de lo que nuestras poses quieren decir, y muchas veces dichas actitudes transmiten mensajes equivocados sobre nosotros (o simplemente incomodamos y “distraemos” a los demás).

Recuerdo que hace años, algunas madres enseñaban a sus hijas a sentarse, y los hombres se sentaban como hombres (no a lo mero macho, como si no se hubiera bajado del caballo, sino más bien sin aplastar el “mercado”), y ahora todos sufrimos de problemas de espalda por una cuestión muy sencilla: no saber sentarse.

Si usted no había notado el cruce de pierna Viena Ruiz masculino, le recomiendo ponga más atención, y si el sujeto que lo esta haciendo es amigo suyo, pregúntele: ¿no le molesta comprimir la entrepierna? ¿O será que no tiene nada que estrujar?

PD: se ha comprobado que los interiores masculinos tipo bóxer, afectan la producción de espermatozoides, debido a que aprietan y debido a la fricción, calientan zonas que por naturaleza deben estar de temperatura corporal más baja. ¡No al efecto invernadero en las gónadas!